Lazos inquebrantables

Sentado en el sofá reflexionaba sobre la pelea que acababa de tener con Javi, un gran amigo mio, esta vez la pelea había sido algo más fuerte que las demás, pero… ¿realmente pueden unos pequeños roces destrozar una amistad? ¿Acaso esos roces iban a enterrar todos esos buenos momentos, esas risas, esos secretos que ambos guardábamos?.

amistadSalí al balcón, mientras me apoyaba en la barandilla empecé a pensar con la mirada perdida en el cielo estrellado. ¿Que es la amistad? ¿es realmente una relación en la que hay confianza y todo va bien? nose, yo pienso que la amistad realmente es como unos lazos que nos unen a otras personas. Pienso que un verdadero amigo es el que está ahí cuando le necesitas, y no cuando le interesa o cuando las cosas van bien. Un verdadero amigo va a estar ahí contigo para divertirse, para chincharte de vez en cuando, para desahogarse contigo y para defenderte cuando los demás hablen cosas mal de ti. Y todo esto suena muy bonito, pero al llevarlo a la realidad sufre algunos cambios, es como la letra pequeña. ¿Os creéis que unos amigos de verdad no se pelean? ¡Claro que si! e incluso derramaran alguna lágrima, incluso a veces sentirán pequeños pellizcos de dolor por alguna acción o decisión que tome esa persona. Pero cuando se demuestra la verdadera amistad es en la reconciliación, en ese “vamos a hablar para solucionarlo” o en ese “olvidemos esa tontería” o nose, en esas ganas de solucionar lo ocurrido y que todo vuelva a ser como antes. Pues todos los lazos se deshacen un poco al tensarlos demasiado, pero si de verdad te importa esa persona, si de verdad quieres que esté a tu lado, volverás a coser ese lazo por donde se ha roto, aunque sea muy pequeño el destrozo, porque solo así los lazos serán inquebrantables, porque eso es una verdadera amistad, un lazo inquebrantable.

La gran tijera de estos lazos es el orgullo, nunca dejéis que el orgullo rompa vuestros lazos, porque llegará un día que necesitéis agarraros a ese lazo y…. sea demasiado tarde.